Ovidio Roca

Si queremos vivir en paz, seguridad y con perspectivas de futuro, debemos ganar las elecciones y reorganizar y reconducir el país por la senda de la libertad y el progreso.

Como están las cosas, tenemos que manejarnos con lo que tenemos y utilizar el sentido común; el reto es concentrar los votos y derrotar al masismo en la primera vuelta electoral.

Es importante destacar que no solo basta el líder, que generalmente es solo un símbolo, sino que éste dirigente debe contar con un equipo idóneo y con suficiente voluntad y coraje para afrontar el difícil camino que tenemos por delante. Es además fundamental contar, no con los consabidos discursos y promesas, sino con una propuesta de gobierno realista, capaz de ofrecer una alternativa y soluciones correctas para el mundo actual y las deplorables circunstancias económicas y políticas que se viven en el país.

Esta propuesta necesita ser adecuada a este nuevo mundo globalizado, del cambio climático, la economía del conocimiento, las tecnologías digitales y bajo ataque viral de las pandemias. Con lineamientos claros para adecuar el sistema educativo, los nuevos sistemas productivos y trabajos que eviten el desempleo masivo y la desesperación económica.

El principal trabajo de un nuevo gobierno Republicano, Democrático y Federal, empieza en la presente coyuntura con la pacificación e integración nacional y establecer un clima de seguridad y confianza para que la iniciativa privada fluya y se concrete en actividades productivas acorde a las nuevas realidades de la vida y el mercado. Son tareas urgentes recuperar la institucionalidad, el Estado de Derecho, las leyes justas, la libertad de expresión y la separación de poderes, garantizar los derechos políticos y ciudadanos y dar respuesta efectiva a los efectos devastadores del coronavirus chino.

Los países más prósperos del mundo libre, son aquellos con mayor respeto por los derechos individuales, protección a la propiedad privada, libertad contractual, menor presión fiscal y niveles razonables de gasto público.

Es una receta bastante sencilla y efectiva y para aplicarla el Gobierno necesita contratar funcionarios públicos, elegidos por su idoneidad en cada función y con competencias específicas y atribuciones limitadas.

No se trata de votar, elegir y olvidarse; los ciudadanos necesitamos cuidar nuestros intereses, debemos preocuparnos permanentemente y verificar que estos servidores públicos: primero sean seleccionados con transparencia y exclusivamente por su capacidad y méritos para cada actividad: Presidente, Ministros, funcionarios administrativos, policías, militares, y luego que cumplan fielmente con su trabajo. Ellos no son los dueños del poder, son servidores públicos que reciben salarios para el cumplimiento responsable e idóneo de las tareas que le encomiendan los ciudadanos.

Vale la pena recordar y así no repetir errores; que cuando los populistas tomaron el poder en varios países de Latinoamérica, aplicaron la receta del Socialismo del siglo XXI y se apoderaron del aparato del Estado para su uso y disfrute. Al margen de aplicar el centralismo y autoritarismo en el manejo del Estado; en el campo económico se dedicaron a apoderarse de los bienes y arcas públicas, reforzaron el estatismo, los controles de precios y algunos el control de cambio; expropiación e invasión de áreas públicas, bienes y propiedades privadas.

Como referencia ambiental y geopolítica; en Santa Cruz y especialmente en los últimos días, el cielo está cubierto de humo, nos cuesta respirar y al sol lo vemos rojizo. Esto es resultado de la estrategia geopolítica de ocupación territorial del MAS, un traslado masivo de población andina hacia el oriente y con entrega de tierras a las bases cocaleros en las áreas protegidas, reservas, parques nacionales y tierras libres; las que ahora se dedican a la coca. Aplican la FES masista de: “tumba y quema, mata bichos, corre cambas”, con lo que están haciendo arder el territorio. kawsachun coca.

Es una estupidez y un suicidio, salvo para los dueños del poder, repetir la receta Castrochavista, cuya aplicación en Cuba, Venezuela y Nicaragua llevo a sus pueblos a la sumisión y la miseria, todo enmarcado en la revolución socialista. Con Evo y Kristina se la empezó a aplicar en Bolivia y en Argentina y por ahí va la cosa.

El dueño de un bus turístico en la ruta de la Paz a Yungas, seguro que elegirá un buen chofer, con experiencia y conocimiento de la ruta; y esto no es lo que hacemos nosotros cuando elegimos un conductor para el Estado boliviano. Un mal chofer seguro embarrancara el vehículo y matará a la mayoría de los pasajeros y un mal presidente y malos ministros lo harán con la economía del país y matarán muchos, pero muchos más ciudadanos.

Estamos yendo a votar y conocemos lo que le ocurrirá a la ciudadanía democrática si gana el populismo cocalero, pues vendrán con odio, sin plata, pero con narcotráfico. Necesitamos ser sensatos y concentrar el voto para quien tenga más opciones de ganarle a Evo y luego después del triunfo exigir y controlar al Gobernante para que forme un Gobierno con los más eficaces y honestos profesionales del país, para que hagan el trabajo correcto y eficaz en cada área del Estado y en beneficio de todos los bolivianos.

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