Evo Morales reunido con el dirigente piquetero argentino Juan Grabois

Este jueves, la criminóloga mexicana Mariana Guerrero, quien elaboró un perfil de personalidad del expresidente Evo Morales, declaró en una entrevista: “Evo no se va a detener, es capaz de incendiar toda Bolivia. El actúa como un jefe criminal, capaz de hacer lo que sea y someter a quien sea para recuperar el poder. Él era un líder cocalero y en este submundo no hay reglas”, concluyó (https://bit.ly/3aE3Mcx).

Ciertamente, Evo Morales ha intentado varias veces incendiar a Bolivia. La última vez fue hace apenas pocos días, porque auspició desde Buenos Aires bloqueos en todo el país, en medio de la pandemia del Covid-19, lo cual le costó la vida a decenas de bolivianos agonizantes, necesitados de un oxígeno que nunca llegó, debido a los asedios organizados por el MAS (https://bit.ly/341NGrH).

Pero Evo Morales no solo es un jefe criminal, vinculado al tráfico de cocaína, sino también es un pederasta, capaz de mantener relaciones con una niña de catorce años y, peor aún, hacerlo desde el enorme poder que le otorga ser presidente de una nación (https://bit.ly/33YJ6KV). El perfil psicológico de un pederasta es aún más perverso que el de un criminal común, porque pierde toda empatía con los demás seres humanos; es decir, se convierte en un psicópata.

Advertimos que Evo Morales no solo significa un peligro para Bolivia, sino también para la propia Argentina, y para el resto de la región. Despojado de toda responsabilidad de Estado, ahora puede dedicar la totalidad de su tiempo libre a fortalecer su estructura criminal, dentro de la Argentina y hacia otras naciones vecinas.

Prueba de ello es la relación que mantiene Evo Morales con el líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Juan Grabois, quien promueve la ocupación de tierras en distintos puntos de la Argentina (https://bit.ly/343GbAn). “Hay tomas de tierra en todos lados. En la provincia de Buenos Aires hay cualquier cantidad. También en Chaco y Corrientes, y se va a profundizar”, admitió Grabois (https://bit.ly/2E1HOUq).

A través de su cuenta de Twitter, Evo Morales reconoció que mantiene una estrecha relación con Grabois, con quien se reunió en enero de este año, como puede verse arriba en la foto (https://bit.ly/30WcUpx).

Según diversas fuentes consultadas, Evo Morales tiene interés en fortalecer la red desde Bolivia hacia la Argentina utilizando para ese fin ciudadanos bolivianos que participan en las tomas de tierras auspiciadas por Grabois. Una vez en la Argentina, la cocaína se vende localmente y se exporta hacia Estados Unidos y Europa (https://bit.ly/343J7gn).

Por lo aquí expuesto, es de suma importancia para los sectores democráticos argentinos presionar al gobierno de Alberto Fernández, para que expulse a Evo Morales del país. Hay abundantes argumentos para presionarlo: primero, Evo Morales viola las leyes de asilo, al hacer política en Bolivia desde Buenos Aires; segundo, Evo Morales constituye un elemento de perturbación dentro de la propia Argentina, por sus nexos con el movimiento cocalero; y tercero, Evo Morales es un delincuente común, y más específicamente, un pederasta.

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