Historias que dejan huellas

Era una mañana de sol en las calurosas tierras de Santa Cruz, un hombre impecablemente vestido de manera formal, que llevaba saco y corbata, esperaba ansioso en la sala de su domicilio a sus visitantes: era Dn. Fidel López Arandia, que aguardaba la llegada de la Brigada Móvil de Cedulación del Servicio General de Identificación Personal.

Don Fidel, flanqueado por sus hijas Lourdes y Liliana, tenía la inquietud de renovar su Cédula de Identidad que había conservado durante casi 30 años, puesto que el documento con el que contaba se lo otorgaron cuando cumplió 60 años de edad, con una vigencia indefinida.

En los albores de sus 90 años, Don Fidel López Arandia, oriundo de Charagua de la Provincia Cordillera, del departamento de Santa Cruz, tuvo 7 hermosos retoños, uno de ellos ya gozando de la presencia de Dios. Sus hijos tienen presente su carácter disciplinado y correcto con el que acostumbraba actuar, tal como se había forjado en la vida.

Pese a que en la administración pública existe la atención preferencial para los adultos mayores, la imposibilidad de locomoción de Don Fidel y las malas experiencias de realizar trámites burocráticos en la familia, no permitían avizorar con optimismo que esa aspiración fuera a cumplirse.

Fue su hija Lourdes, su aliada para cumplir el deseo de su padre, que quería tener “todo en regla y todo en orden” de acuerdo a lo que establece la normativa administrativa, para contar con una cédula de identidad actualizada, y biometrizada del Estado Plurinacional de Bolivia.

Y así fue, una Brigada Móvil de Cedulación del Servicio General de Identificación Personal (SEGIP), por disposición de la Directora Departamental de Santa Cruz del SEGIP, Dra. Karla Loriana Muñoz Tarradelles, se desplazó al domicilio de la familia López, para cumplir con una tarea institucional y permitirle a Don Fidel el ejercicio de sus derechos ciudadanos pero sobretodo, esbozar en sus labios una sonrisa de satisfacción y alegría por tener entre sus manos una nueva cédula de identidad con “todas las de la Ley”, como él decía.

Don Fidel es la expresión viva, de ese ciudadano cruceño, ejemplo de responsabilidad, perseverancia y cumplimiento de la Ley, que ama y cumple con su país. Para el SEGIP fue un placer servirlo y promover un sentimiento sincero de alegría y satisfacción al otorgarle su nueva cédula de identidad, porque estamos convencidos que todos, Somos Bolivia.

Fuente: Segip Santa Cruz

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