Carlos Federico Valverde B.

El 13 de julio de 2017, a Ana Lorena Tórrez Torrico la mató la Policía de su ciudad, Santa Cruz de la Sierra, cuando debía protegerla; el día que se publica este artículo se cumplen exactamente 892 días desde que aquello ocurrió y aún se sigue buscando explicación.

Ese día, exactamente a las 9 h/20m/14seg, dos asaltantes interceptaron al guardia de seguridad de la joyería Eurochronos, dando inicio al asalto más violento registrado en Santa Cruz; probablemente el peor de la historia republicana.

Lo llevaron a la fuerza; a las 9:20:17, uno de ellos disparó al piso en plena calle, a fin de que el guardia entienda que el asalto iba en serio; a las 9:20:19, se sumó un tercer atracador.

A las 9:20:38, uno de los asaltantes dispara una ráfaga con su ametralladora rompiendo la puerta de blindex de la joyería. A las 9:20:47, los 3 asaltantes ingresaron. Adentro estaban 3 asaltantes (luego se suma otro), como 22 empleados y un par de guardias; todos estaban ahí, como se dice en el lenguaje popular, jugados; unos por decisión propia, otros, en condición de rehenes.

Curioso: a las 9:23:05, aparece el cuarto asaltante, pasamontañas negro, un par de bolsos en la mano izquierda y un arma 9mm en la mano derecha; nadie le impidió el paso.

El disparo en la puerta, la violencia delincuencial tan visible, solo podía tener una señal: los asaltantes estaban dispuestos a lo que fuera; a cualquier cosa.

Esa señal debió haberla entendido la Policía para hacer las cosas de mejor manera, pero no, entre ellos y el Ministerio de Gobierno no entendieron el mensaje.

Por qué se asegura que el mensaje de violencia no fue entendido?

Porque a las 9:21.29, se acercaron 2 policías desde la vereda del frente; los asaltantes no se percatan de ello. Había pasado menos de 1 minuto y medio desde que comenzaron las acciones. A partir de ese momento, la Policía ya estaba en conocimiento del asalto; los policías se resguardan en la construcción del lado, desde ahí podían dar datos de primera mano. Luego se une a ellos un tercer efectivo. Uno de ellos mató a Lorena Tórrez Torrico, debían haberlo evitado.

El Cnl. Gonzalo Medina, comandante de la Felcc, se hizo cargo de la situación, instruyendo a todos los policías que se concentren en el lugar.

33 policías fueron citados a declarar, 12 de ellos aseguraron no haber participado; 21 dijeron que no fue un operativo sino un llamado de auxilio, aseguraron que nadie impartió ni recibió órdenes, cuando lo evidente es que Medina ya estaba avisado del hecho y ordenó a su personal operativo, incluso al subcomandante departamental, que se sumen a la alerta, dando instrucciones precisas de efectuar un anillo externo para que los delincuentes no salgan; Medina aseguró estar con el DACI controlando. No controló nada, alguien ordenó esperar para atacar.

A eso aumentémosle que el ministro de Gob., Carlos Romero, aseguró a los medios: “La Policía tenía dos posibilidades: dejarlos escapar para que recurrentemente cometan atracos en otras partes o ultimar a esa organización criminal. La Policía ha decidido ultimar a esa organización criminal y a partir de ese momento no se han reproducido otro tipo de atracos en el departamento”.

Tristemente célebre declaración; esa decisión policial se llevó la vida de una niña con vida y futuro. Los asaltantes no tenían posibilidad de escapar; estaban rodeados, en inferioridad numérica y menos capacidad de fuego… era cuestión simplemente de esperar la rendición; Romero tuvo un pésimo desempeño en esa conferencia de prensa… Y lo que es peor, mantuvo su posición con aires de suficiencia un año después.

Romero dijo en su exposición: 3 mujeres de rehenes… ¿cómo explicar entonces que la Policía haya disparado de la manera en la que se lo hizo, teniendo los asaltantes a 3 mujeres y un varón como escudo humano? ¡Hubo más de 300 impactos en las paredes del lugar!

A un año de los acontencimientos, el ministro argumentó: “La gente lo que quiere es tranquilidad y la gente ha recibido un mensaje de mano dura”; preguntado por la muerte de Ana Lorena dijo: “No es una cosa planificada, no es una cosa normal, no es una cosa regular, yo no concibo que se esté buscando cabezas en la Policía para el caso Eurochronos, si yo buscaría cabezas en la Policía sería para condecorarlos, no para juzgarlos”.

Hoy Romero está asilado y Medina en Palmasola, enjuiciado, además del caso narcotráfico, por Roxana Torrico, la madre de Ana Lorena que pide justicia; en audiencia en La Paz, dijo no recordar detalles de ese día…

Bienvenido Cnl., ahí le van estas letras para ayudarlo a recordar, porque se tendrá que hacer justicia.

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