Carlos Pablo Klinsky

Lo venimos denunciando desde hace varios años. Evo y el MAS son parte de una estructura criminal internacional bajo el paraguas del Grupo de Puebla, antes Foro de San Pablo.

Está absolutamente comprobado que, país que cae en manos de este esquema populista, país que destruye su institucionalidad democrática. La toma del poder siempre ocurre por la vía democrática y luego todo se inicia con la propuesta de una nueva Constitución, hecha a su medida. A partir de ahí, aniquilan el estado de derecho, judicializan la política para deshacerse de sus opositores, crean un aparato comunicacional y propagandístico descomunal, instauran el culto al líder, roban a mano abierta, violan los derechos humanos, etc., etc. Finalmente, logran los mecanismos para empernarse en el poder a cualquier costo. Controlan todos los poderes del Estado, en el que cada uno, cual orquesta sinfónica, toca las melodías de la tiranía.

Cuando el pueblo no tiene opciones, es decir, cuando ya está sometido y pretende liberarse, sus FFAA se convierten en el garante del poder, salvo cuando éstas tienen estructuras institucionales sólidas, tal el caso de Brasil y Argentina. Lo de Bolivia fue una grata sorpresa y algún día sabremos si por institucionalidad o por una adecuada lectura de la coyuntura.

En todo caso, es prudente analizar la escalada de violencia encargada por Evo y Álvaro al salir del país. Esto nos muestra la verdadera esencia del masismo, es decir, su alianza y alineación a las fuerzas antidemocráticas del mundo, vinculadas a narco guerrillas y tiranías. Bajo la dirección de criminales cubanos, venezolanos y de otras nacionalidades, Evo y Álvaro están llevando a sus bases a la muerte para justificar su macabro plan de reconquista del poder, para no poner en riego su santuario de producción y comercio de droga en el Chapare.

El masismo no repara en provocar la muerte de bolivianos, sean éstos militares, policías o civiles, para generar las condiciones de zozobra y terror en el pueblo, en el entendido que ese es el mejor escenario para que vuelva Evo.

Qué lamentable. Qué lectura más sesgada y desfasada de la historia. Qué bajo nivel de análisis intelectual y académico de los masistas. Una vez más, quienes proponen modelos populistas socialistas y antidemocráticos, se equivocan con Bolivia, tal como ocurrió con los aventureros de la década del 60.

En fin, lo concreto es que si alguien aún dudaba de la esencia del masismo y todos sus líderes, hoy está absolutamente claro que, con el apoyo de mercenarios extranjeros, han sacado las armas, es decir, oficialmente abandonaron la lucha de las ideas y optaron por la lucha armada.

Tiene el Gobierno Constitucional de Bolivia toda la legitimidad para defendernos de estos criminales por la misma vía. Pasó lo que sabíamos iba a pasar. Dios proteja a los buenos bolivianos.

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