Carlos Federico Valverde Bravo

… puede la OEA de Almagro (que probablemente impuso su preferencia pro-Evo en la nominación de los elegidos para la tarea) enviar una Comisión Auditora del Proceso Electoral, que no es la misma que la que, el 22 de octubre, observó “inequidad entre los candidatos,”notorio uso de los recursos públicos en campaña” y manifestó: “su preocupación y sorpresa por el cambio drástico y difícil de explicar en la tendencia de los resultados preliminares” “que indicaban una segunda vuelta”, que coincidía con el único conteo rápido autorizado (se refería a ViaCiencia que al 100% otorgaba 43.9 a Morales y 39.4 y nunca se desdijo) y con el ejercicio estadístico de la Misión de observación (ellos mismos). “24 horas después, el tribunal presentó datos con un cambio inexplicable de tendencia que modifica drásticamente el destino de la elección”. Los entrecomillados son la transcripción literal de lo dicho por el portavoz de la misión el 22 de octubre.

Ese informe generó la reacción del presidente/candidato Morales quien aseguró: “No comparto con la misión. Antes que concluya el cómputo oficial ya opinando, sugiriendo. No quiero entender que la misión de la OEA ya esté con el golpe de Estado”

No importa si no compartía, ahora hay una Comisión de la OEA “golpista” que acuerda un absurdo memorando de entendimiento con el Gobierno en el que “se respeta la soberanía interna” (seguramente el tema de la inequidad entre candidatos, tendrá que ver con ello) y el “derecho de retirarse del acuerdo sin dar explicaciones, de parte de cualquiera de las 2 partes, con 5 días de anticipación a la finalización” cuando no hay plazo establecido… pero, la OEA está en Bolivia y parece que adopta la forma boliviana de hacer las cosas, comportamiento que no es ejemplo en el mundo.

Con estos antecedentes, cabe volver a preguntarnos: “con qué cara” viene la OEA a Bolivia a darnos garantías de imparcialidad cuando no fueron capaces de responder a las Organizaciones e instituciones que se presentaron ante la CIDH, para que ellos se pronuncien acerca del “Derecho Humano” de Morales de presentarse a las elecciones de octubre?

Recordemos que Almagro pidió, el 28/10/2017 opinión a la Comisión de Venecia (donde Bolivia había hecho varias consultas antes, lo que demostraba su valor para el Estado) acerca de la re-elección como Derecho Humano y, de acuerdo al propio peticionante, el informe, de abril del 2019, fue inequívoco: la re-elección no es un derecho humano”; el mismo también llegó a la CIDH; aun así, la CIDH no se esmeró en emitir su criterio acerca de lo recurrido por bolivianos que representaban a millones de ciudadanos que le habían dicho a Morales que NO podía ser candidato de nuevo.

Ahora viene la OEA, suelta de cuerpo a decirnos que el resultado será “vinculante” y casi garantizan aquello, cuando no fueron capaces de sentarse a elaborar un dictamen y vincular la CPE a los supuestos DDHH de Morales; necesitábamos una opinión que termine con las ansias de Morales o, que le dé vía libre; los ganadores del 21F sabíamos que podía darse cualquiera de las opciones y esperábamos que se nos diga lo uno o lo otro y no lo hicieron, de manera tal que hoy no tenemos confianza en nada de lo que hagan quienes dejaron que las cosas lleguen a donde llegaron y demostraron abierta parcialidad con el “candidato ilegal”, al que el referendo del 21F/2016, le negara la habilitación como candidato.

La CIDH no fue capaz de tomarse el tiempo para analizar la petición de quienes se expresaron el 2016, pese a que tenían elementos claros: la reelección no es un derecho; la OEA, cree que es una institución digna de confianza cuando no tuvo el acierto de mandar a los mismos que emitieron criterio el 22 de octubre en el informe preliminar, es decir, a los que ya conocen el caso y lo debatido debiera ser lo que ellos presentaron?

Así, no podemos aceptar nada de eso; la OEA no es solución de nada, es parte del problema y, consecuentemente, no podemos parar el reclamo porque sabemos que hubo FRAUDE, definitivamente: NO.

Ah… me olvidaba… el Sr Arturo Espinosa Silis, experto mexicano que vino con la Comisión, decidió retirarse de la misión, porque recién “recordó” que había dicho que no creía en la re-elección… así nomás es… o se contagian rápido los OEA, o nunca fuimos tan diferentes entre nosotros.

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