Humberto Vacaflor

Un trabajador de YPFB, cuyo nombre nadie conoce, se ha convertido en el más certero crítico del desastroso manejo que este gobierno hace de la empresa estatal “estratégica”.

La grabación de sus críticas hechas en 2018 a la plana mayor del régimen, incluidos el presidente, el ministro y el octavo presidente de YPFB en este gobierno, se hizo viral en las redes sociales primero y luego llegó a algunos medios.

Las refinerías –dijo este anónimo patriota– están trabajando apenas con 40.000 barriles de petróleo por día cuando tienen capacidad para tratar 64.200 barriles, lo que marca un momento dramático.

“Deben ponerse las pilas. Han pasado tres años y deben decir la verdad, porque desde 2015 les venimos gritando. Un pozo no se perfora en un mes”, dijo el año pasado este héroe.

En ministro del ramo replicaba diciendo que no, que la producción de gas era de 58 millones m3/ y por lo tanto la producción de crudo debería ser de 60.000 barriles, pero el trabajador le corregía: la producción está en 40.000, igual que estaba en el año 2006.

Es decir que de los 53.000 millones de dólares que dio la exportación de gas en los fabulosos precios del súper ciclo fueron invertidos en exploración solamente 2.364 millones.

Ahora que se conoce esta lapidaria crítica del trabajador, el gobierno anuncia que, esta vez sí, en los próximos cinco años destinará 9.800 millones de dólares a la exploración.

Pero ya es tarde. Es probable que en los próximos meses una de las dos refinerías tenga que cerrar. La producción de gasolina sigue bajando, como lo reflejan las importaciones, que aumentaron en 40 % en los primeros cuatro meses de este año.

De alguna manera, el anónimo patriota que trabaja en una de las refinerías, está proponiendo al país que sean los trabajadores quienes manejen la empresa, porque la burocracia del actual gobierno ha llegado al colmo de la ineficiencia.

Tendríamos que estar en vísperas de que YPFB pase a ser una “empresa social”, como propuso el gobierno en una ley que autoriza a los trabajadores a hacerse cargo de las empresas que el sector privado no es capaz de administrar bien. Y este es el caso.

El presidente Evo Morales reveló que en 2006, cuando él asumió el cargo, YPFB tenía 600 trabajadores. Ahora tiene 8.000. ¡Produce lo mismo que hace trece años pero tiene doce veces más trabajadores que entonces!

El héroe anónimo dijo que la empresa sólo es eficiente cuando tiene que contratar personal de oficinas, porque lo hace de inmediato, mientras que para contratar un técnico, como los que necesitan las refinerías desesperadamente, se demora meses o años.

YPFB social, por favor.

Contra-dicción

El gobierno culpa a los gobiernos “neoliberales” de Argentina y Brasil de haber provocado que sus economías caigan y de esa manera deban comprar menores volúmenes de gas boliviano.

Pero ocurre que el gobierno “neoliberal” de Jair Bolsonaro de Brasil multó a YPFB con 130 millones de dólares por no haber enviado los volúmenes pedidos el año pasado.

Colapso económico

La asamblea Nacional de Venezuela asegura que la economía de Venezuela se contrajo en 39,9 por ciento en el primer semestre de 2019. Según el asambleísta y presidente de la comisión de Finanzas, Ángel Alvarado, la caída del PIB desde 2013 fue de 64,4 por ciento: “Un colapso económico sin precedentes en América Latina y en el Continente”.

Impuestos y comercio

Tras la firma del histórico acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, el presidente de Argentina Mauricio Macri recibió a 50 representantes de los empresarios de su país y les dijo que: “No podemos seguir con impuestos distorsivos y tasas municipales ilegales”. Macri asegura que está trabajando para reducir la carga impositiva.

Impuestos y fútbol

Tras la victoria de Perú sobre Chile en la semifinal de la Copa América, el Ministerio de Economía y Finanzas de Perú inundó las redes sociales de los peruanos con un recordatorio de deducciones de Impuestos a la Renta solicitando su boleta de compra en cualquier bar o restaurante. El mensaje en forma de festejo fue bien recibido por los fanáticos.

Lo bueno

Es que el Ministro de Economía sigue diciendo que el país está en una situación muy buena, con una tasa de crecimiento superior a toda la región, y es un ejemplo internacional.

Lo malo

Es que las cifras reales, no las maquilladas, dicen lo contrario, como también lo dice la calificadora de riesgos Fitch Ratings, que da una nota negativa al comportamiento de la economía.

Lo feo

Es que la autocomplacencia y las urgencias electorales del gobierno le impiden tomar las medidas necesarias para revertir la crisis que se refleja ya en la caída del consumo interno.

El Diario

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