Humberto Vacaflor

Los criterios que aplica el gobierno del MAS para manejar las empresas estatales, todas a cargo de autoridades interinas desde 2006, no tienen nada que ver con criterios de gerencia, con eficiencia, ni mucho menos con el estado de esas empresas.

Doce años después de haber sumado 5.000 nuevos empleados en Huanuni, la gerencia anuncia ahora que, en vista de la crisis, procederá a despedir a 500, salvo que pueda jubilarlos. La empresa privada que administraba la mina sólo tenía 700 obreros que producían lo mismo que todos los de ahora.

Esta vez, por razones electorales, es el turno de YPFB, que ha recibido la orden de la COB de contratar a 1.200 nuevos empleados y ha comenzado por convocar a 800 “profesionales” recién llegados de becas en el exterior.

Y lo hace cuando YPFB ha suspendido la venta de gasolina a los turistas, está a punto de cerrar una de las dos refinerías por la escasez de crudo, el pozo Boyuy fue un fracaso, los megacampos se agotan, las exportaciones se derrumban, su mayor actividad es importar gasolina y diésel, pero la empresa decidió contratar a esos 800 nuevos empleados cumpliendo la exigencia de la COB y de la campaña electoral.

Es decir que ahora YPFB tiene 8.800 empleados mientras la producción de gas ha caído de 62 millones m3/d a solamente 36 millones, el IDH se ha reducido en 45 % como consecuencia de las menores exportaciones y Argentina ofrece pagar con aviones Pampa por el poco gas que ahora recibe, mientras se acumulan las multas de Brasil por los volúmenes menores que recibe.

Resulta evidente que ahora es necesario que alguien gobierne el país, pues el partido en el gobierno no tiene tiempo para otra cosa que no sea la campaña electoral. Las decisiones sobre el futuro de las empresas estatales están sometidas a los intereses de la campaña electoral.

En las redes sociales alguien propuso, en broma o en serio, nunca se supo, que para estas circunstancias se designe a un gobierno de transición, capaz de ocuparse de las decisiones importantes, mientras los personajes que figuran en las listas del gobierno se dedican al actual carnaval electoral.

Si se le preguntara a un presidente de YPFB apto para el cargo cuáles son sus urgencias como administrador, diría que hacen falta equipos, profesionales con experiencia, criterios de expertos, pero no 800 aprendices que acaban de llegar de países capitalistas que saben cómo entrenar técnicos petroleros.

Y habría que saber cuáles son las condiciones que deben cumplir estos profesionales adiestrados a la rápida, o si solamente son una especie de secuestrados políticos.

Contradicción

YPFB anuncia que, debido a las dificultades actuales, debe reducir las inversiones en exploración, salvo en parques nacionales, como el de Tariquía en el departamento de Tarija.

Pero al mismo tiempo se anuncia la contratación de 800 nuevos “profesionales” recién llegados de Cuba, con lo cual aumenta el gasto corriente de una empresa en muy grave crisis.

Venezuela se hunde

Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, ofreció un salvavidas a Cuba a cambio de que le quiten el apoyo al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. En una entrevista, Trump ofreció nuevas oportunidades de cooperación e inversión económica a Cuba. Los expertos estadounidenses aseguran que sólo Cuba y Rusia sostienen a Maduro.

Pánico electoral

El Finantial Times, una de las publicaciones financieras más influyentes a nivel mundial, asegura que el tema cambiario es uno de los puntos más importantes de la economía argentina. Sin embargo, asegura que el mayor factor detrás de la reciente recaída de su economía es el pánico de los inversionistas ante la idea de que Kirchner vuelva.

Petróleo offshore

Mediante un decreto, el Gobierno de Perú aprobó un área de exploración petrolera submarina frente a la costa de Tumbes. El “Lote Z-64”, será explorado por la empresa Tullow que, de acuerdo a declaraciones del ministro de Energía y Minas, Francisco Ísmodes, invertirá 100 millones de dólares en el proyecto, 22 de estos en los dos primeros años.

Lo bueno

Es que el gobierno anuncia haber capturado grandes volúmenes de droga que tenía destino de exportación a países vecinos, comenzando por Brasil, Argentina y Chile.

Lo malo

Es que en esos países vecinos se informa de la captura de droga boliviana y se anuncian nuevas medidas dirigidas a frenar ese comercio, incluso con vallas en la frontera.

Lo feo

Es que el prestigio del país se ha derrumbado, pues los aviones que salen de Bolivia son apartados en los aeropuertos para revisiones muy severas, como no ocurre con aviones de otros países.

El Diario

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