Ciro Añez Núñez*

Las ideas generan progreso. Si bien una idea puede ser considerada como algo volátil pero una idea que se aplica ya no lo es tanto y menos aún lo será si aquella idea además que es aplicada resulta que es tenida en cuenta por un grupo de usuarios en el mercado. Todo eso es parte de lo intangible en ese proceso de creación.

Los negocios y el ámbito laboral, necesariamente en el tiempo tienen que experimentar transformaciones; por ejemplo, referirnos a los Millennials implica guardar cierta relación con tecnología e innovación, por lo tanto, el típico emprendimiento, empresa, empleo o trabajo con horarios fijos y cerrados deben cambiar. Surgen los valores intangibles, las inversiones tecnológicas, ideas de nuevos negocios con base en las nuevas tecnologías, ya no se habla únicamente de salario económico sino también de salario emocional que implica bienestar psicológico, flexibilidad en las horas de trabajo y las oportunidades de autodesarrollo y mejora.

Con todo ello emergen las Startups, que en su traducción literal significa “puesta en marcha” y eso lo que en realidad hace. Si la idea es lo suficientemente original y con potencial atraerá inversionistas. De allí que una Startup es aquella empresa emergente (o de nueva creación) que comercializa productos y/o servicios, de gran innovación, mediante el uso intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC’s), que presentan grandes posibilidades de crecimiento.

La diferencia entre una Startup con las pequeñas y medianas empresas, consiste en que éstas últimas salen al mercado luego de apostar una cierta cantidad de dinero y por lo general, deben esperar un tiempo para comenzar a recibir los beneficios y suele asumir en solitario la gestión del negocio, mientras que las startups hacen todo lo contrario, salen al mercado con necesidades de capital y haciendo uso de las tecnologías digitales buscan lograr el crecimiento y encontrar financiamiento.

Las Startups usualmente tienen las siguientes características: estar respaldadas por ideas innovadoras, ser compañías jóvenes, tener relación con la tecnología, poseer activos intangibles además de costes reducidos (mantener los costes bajos para obtener beneficios de una forma mucho más rápida) y gozar del potencial de la escalabilidad (esto es, tener la posibilidad de incrementar su producción y ventas sin necesidad de aumentar sus gastos). Una muestra de aquello, son: Uber, Airbnb, Spotify, entre otras muchas más. Es así que las Startups son modelo de negocios con vista puesta más adelante en el futuro.

Con todo ello, es de suma importancia entender que son las sociedades abiertas y libres las que prosperan; por lo tanto, Bolivia debe subirse a dicho carril dando mayor cobertura tanto legislativa como financiera, viabilizando las oportunidades de financiación a las Startups, evitando el aislamiento, la intolerancia y la hostilidad hacia el libre comercio de ideas, tecnología, personas, y bienes, pues son éstas medidas opresoras las que conciben el estancamiento económico o regresión de un país.

En el ámbito legislativo debieran ser concebidas las Startups como un nuevo modelo de negocio o empresa emergente, y como tal, amerita el apoyo al capital emprendedor, es menester otorgar beneficios en el tratamiento impositivo hacia ellas que incentiven su crecimiento y desarrollo, gozar de apertura y de innovadoras fuentes de financiación, simplificación de trámites, costos administrativos bajos, viabilizar y facilitar los pagos electrónicos, crearse nuevos tipos de sociedades comerciales bastante simplificadas que guarden cierta relación y sean equiparables con otros tipos de sociedades innovadoras existentes en la legislación comparada tanto del Derecho Continental como Anglosajón puesto que tienen que ser capaces de atraer inversores internacionales (por ejemplo, en Argentina existen las SAS – Sociedades por acciones simplificadas -, en México las denominas sociedades autorizadas para operar con modelos novedosos; etc.), se debe facilitar las operaciones de dichas sociedades y de los activos virtuales, promulgar nuevos tipos penales (delitos) para la protección del patrimonio y la información de éstas nuevas sociedades, más aún cuando se trabaja bajo plataformas informáticas, entre otros aspectos más.

*Asesor Legal y Consultor Jurídico de Empresas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here